Breve historia de la Lengua Catalana

Los movimientos políticos, sociales y culturales influyen en la evolución de la lengua.


¿El catalán es una lengua?

Si, considerando lengua a todo sistema de signos que se reflejan a menudo en el código escrito, que es propio de una comunidad y que sirve básicamente para comunicarse siendo, por tanto, instrumento de cultura.

El Catalán es la lengua propia del pueblo catalán que se habla en el Principado de Catalunya, Islas Baleares, el País Valenciano, Andorra, Perpinyà, y en Alguer, ciudad situada en Cerdeña.


¿Cuál es su origen?

Si comparamos diversas lenguas del sur de Europa, denominadas lenguas románicas comprobaremos que poseen un origen común: el latín vulgar desde donde y a través de diversas evoluciones se han ido formando. El catalán, una de estas lenguas románicas es, fundamentalmente, el resultado de la evolución del latín vulgar que se hablaba en el territorio de la provincia romana de Tarraco. El latín llegó a las tierras que posteriormente fueron catalanas con el desembarco de los romanos en Empúries en el año 218 a.C. Este latín presentaba una variedad coloquial que se distinguía del latín clásico. A causa del paso del tiempo, la expansión territorial, el contacto con otras lenguas y el debilitamiento de los vínculos políticos entre los territorios ocupados, este latín vulgar se fue alejando cada vez más de los modelos clásicos hasta conformarse en una lengua independiente.

Los estudiosos coinciden en que esta transformación habría quedado concluida a mediados del siglo VIII, pero es recién a partir del siglo IX cuando se adquiere una clara consciencia de esta diferenciación, apareciendo en este siglo la primera documentación escrita en lengua catalana.


El Catalán en los usos escritos

La Iglesia era la depositaria de la enseñanza y del dominio del latín; la lentitud del proceso de incorporación del catalán a los usos escritos está relacionada con este hecho; la aparición de las clases urbanas, que no dominaban el latín sino que hacían uso de la lengua romance, produce esta transformación. En un primer momento esta transición se ve reflejada en los numerosos juramentos de fidelidad al señor feudal y en los informes de afrentas que presentaban párrafos enteros escritos en catalán.

Es necesario tener en cuenta también la influencia de la ocupación musulmana de la península que se inicia en el siglo VIII y se extiende hasta el siglo XVII, dejando numerosos topónimos y vocablos en la agricultura, la ciencia y la construcción, ámbitos propios de los musulmanes. El factor esencial que explica la diferenciación dialectal en la Catalunya Nueva, en Valencia y en las Islas Baleares, es la repoblación y la influencia complementaria árabe, además del substrato pre-románico existente.


Expansión territorial y uso de la lengua

Durante el siglo XIII, en el reinado de Jaime I, se produce la gran expansión territorial con la conquista de los reinos de Valencia y Mallorca. A fines de este siglo el empleo del catalán llega a todos los ámbitos de la cultura, extendiéndose por todo el Mediterráneo. En este siglo surge la figura importantísima para la lengua catalana de Ramon Llull, creador de la prosa literaria y del primer catalán científico.

El catalán fue una lengua de prestigio utilizada en tratados jurídicos, como el Libro del Consulado de Mar; una de las primeras lenguas románicas en la expresión filosófica y en la medicina, la lengua del Papa, de la prestigiosa cocina medieval y de la 1ª. obra de caballería Tirant Lo Blanc de Joan Martorell; de la poesía de Ausías March y la de los reyes como es el caso de El Llibre dels Feyts y la Crònica de Bernard Desclot. En cuanto al hacer lingüístico debemos destacar que hasta el siglo XV se utilizó el occitano en la poesía y fue Ausías March quien se desprendió de esta lengua y comenzó a escribir en catalán.

El catalán tuvo en la etapa medioeval un rol protagónico importantísimo en la Europa meridional, fue para esa época una suerte de idioma base que todos hablaban. Y todavía conserva esta característica para el aprendizaje de las lenguas europeas meridionales. Sabiendo catalán es mucho más fácil aprender, comprender y comunicarse en las otras lenguas europeas meridionales.


Etapas negativas para la lengua catalana.

El 2 de abril de 1700 el rey francés Luís XIV decreta la prohibición del uso del catalán en los documentos públicos.

Al iniciarse el siglo XVIII estalla la Guerra de Sucesión de la monarquía hispánica, en la cual Catalunya, Islas Baleares y Valencia fueron derrotadas, lo que comportó a través de sucesivos Decretos de Nova Planta, la supresión en aquellos territorios de: las instituciones, la libertad política, la condición de oficial de la lengua catalana, derechos propios sustentados a través de la historia y a los cuales jamás se renunció, a pesar de los diferentes tipos de persecución. Con el decreto de Nova Planta de 1716, Felipe V destruyó la estructura política, administrativa, jurídica y cultural de Catalunya, y puso en marcha un proceso unificador que tenía como finalidad conseguir la absoluta desnacionalización del país.

En el siglo XX sucede la etapa más crítica para la existencia de la lengua catalana: el régimen franquista durante el cual se deroga el Estatuto de Autonomía y como consecuencia la lengua catalana pierde su condición de oficial: hay cambio de topónimos, castellanización de las inscripciones en el Registro Civil, prohibición del catalán en la prensa y de edición en lengua catalana, prohibición de la enseñanza del catalán y de la utilización del mismo en las escrituras públicas, en la radiodifusión, y en la administración pública incluyendo la prohibición a los funcionarios de hablar en lengua catalana durante las horas de servicio penalizándolos en el caso de incumplimiento con la destitución del cargo.

Pero el catalán es una lengua viva que a pesar de las adversidades toma fuerza después de cada etapa de prohibición para resurgir con más ímpetu. Toda lengua refleja el espíritu del pueblo que la habla, y el catalán expresa esa lucha incansable de un pueblo laborioso y orgulloso por defender su idiosincrasia, su identidad.


Resurgimiento de la lengua

El siglo XIX es un siglo de resurgimiento para la lengua catalana. El renacimiento del catalán vinculado al romanticismo (Renaixença) significó la revitalización de su uso con la creación de: publicaciones periódicas, restauración de Juegos Florales, el impulso del canto coral. En este siglo nace la prensa catalana.

Uno de los hechos más relevantes del siglo XX es la creación de la sección de filología del Institut d’Estudis Catalans en 1911, el que estableció la normativa del catalán literario común a través de las “Normes Ortográfiques” de 1913, la “Gramàtica Catalana” de 1918 y el “Diccionari General” de 1932, obras dirigidas por Pompeu Fabra. Este período coincide con una etapa de incorporación del catalán como lengua de expresión cultural y administrativa, llegando además a diversas publicaciones especializadas como así también a la difusión radial.

Durante la época de la Mancomunitat (1914) el catalán sin ser formalmente oficial tuvo un uso extendido en la administración pública, en la enseñanza, en la literatura y en la Iglesia. Este mismo auge se produjo durante la etapa de vigencia del Estatuto de Autonomía de Catalunya, época de la 2ª. República, gozando de la condición de lengua oficial plena.


Consolidación de la lengua catalana

La firme consolidación del catalán en el mundo cultural, la creciente introducción del mismo en otros ámbitos de uso formal y, sobretodo, el restablecimiento o la constitución, en Catalunya, el país Valenciano y las Islas Baleares, de gobiernos propios han impulsado una política de normalización lingüística, la que favorece aunque de manera lenta, un crecimiento del conocimiento y uso del catalán. Esta lengua de carácter oficial goza de la protección de la legislación, en donde los ciudadanos tienen derecho a utilizar la lengua catalana en cualquier circunstancia siendo su discriminación ilegal.

La lengua catalana como hemos visto hasta ahora, es el vehículo de cultura de todo un pueblo, de una nación, que a través de un milenio ha consolidado una forma de ser, de expresarse, de comunicarse. Conforma parte esencial de la cultura catalana. Es la clave para comprender el modo que un individuo de esta cultura utiliza para desarrollar y expresar una idea. Y este modo es diferente al utilizado por individuos de otras culturas e idiomas.

En este mundo de hoy, el mundo de la globalización, el fenómeno de identidad destacada de Catalunya no hace más que poner de manifiesto el verdadero protagonismo de esta nación de cara al presente y en especial al futuro.


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